
Los comunistas chinos, fanáticos enriquecidos con el trabajo esclavo y fervientes partidarios tanto del marxismo como del exterminio de los tibetanos, han iniciado con el apoyo de la Dictadura, una campaña de boicot contra la cadena de Hipermercados Carrefour, que tiene una gran implantación en China. ¿Por qué? Sencillo, en respuesta a la actitud francesa frente a los Juegos Olimpicos.
Ahora Carrefour se ve en un aprieto y enseguida saca una nota para calmar la situación, afirmando que no tienen nada que ver ni con la postura oficial de Francia ni con el Tibet. Lo cual me parece muy bien, ya que cada uno decide si se implica o se escaquea. Pero me hace recordar una situación donde Carrefour, se unió a otro boicot, aunque esta vez no era contra su marca, claro está.

Ellos que se unieron al boicot contra Dinamarca, en sus supermercados de países islámicos, con una prisa y sumisión bovina. Ahora, que sufran un buen boicot por parte de los comunistas. Que aprendan.