
Hace tres años, ante una posible desaparición del líder opositor al dictador de Guinea Ecuatorila, Teodoro Obiang. Miembros del entorno de Severo Moto, decían: «Son ellos los que por primera vez en dos años le han perdido la pista: hasta ahora, si íbamos a un restaurante, fuera el que fuera, antes de que Severo se sentara en la silla, Obiang ya sabía dónde estábamos... Hay una cooperación estrecha y extrema entre el Gobierno de Zapatero y el de Obiang». Y añade, «puede que Moto esté, casi con toda seguridad buscando por ahí un país que le acoja con garantías y no le encuentran. Y mira, es que cuando a personas como Moto se les oculta, se les oculta de verdad...».
Mejor le hubiera ido a Severo Moto, haber buscado refugio en otro país. En cualquiera que hubiera defendido la democracia y no fuera sumiso ante dictadorzuelos de tres al cuarto. Hoy leo, con un grado de vergüenza importante, lo siguiente: " El líder opositor ha sido detenido por el presunto delito de "tráfico de armas de guerra con destino a Guinea" en relación con el hallazgo por parte de la Policía, el pasado 4 de marzo en el puerto de Sagunto (Valencia), de dos armas largas de combate y una corta en el maletero de un coche viejo que iba a ser embarcado en un buque con destino a Malabo."
O sea que el tráfico de armas de guerra se hace en los maleteros de coches viejos, mandando dos fusiles y una pistola en cada envio. Como es "bien sabido" en África "no" existe un mercado de armas, y no hay nada "mas lógico" que enviarlas desde España, país donde la adquisición de armas está muy restringida para los ciudadanos honrados con pocos recursos económicos. Además, como es "bien sabido" una insurrección se hace con dos escopetas y una pistola.
Sin duda, todo esto huele muy mal. Me huele a un favor a Obiang de su amigo Zapatero. No se extrañen de una extradición sorpresa y con carácter urgente de Severo Moto a Malabo, y así quitamos de en medio al opositor mas activo en el exterior del país, mientras que en el interior, Obiang ya sabe como írselos quitando: "asesinato por torturas" del activista Saturnino NKogo Mbomio y la detención de "más de sesenta ciudadanos" que están siendo “sometidos a torturas por el régimen dictatorial.
Los refugiados en España de dictaduras de todo el mundo, que tomen nota para que sepan a que atenerse. Con ZP en el poder, ya no son bienvenidos.